La nueva caída detonó una reacción inmediata en la cúpula «xeneize», mientras que el entrenador Claudio Úbeda canceló el lunes libre.
El clima en Boca pasó de la autocrítica a la intervención directa, ya que la reciente derrota del equipo ante Vélez Sarsfield no solo enfureció a los hinchas en las redes, sino que forzó una modificación drástica en la agenda del plantel profesional, con una sorpresiva reacción del presidente Juan Román Riquelme.
De esta manera, lo que debía ser una jornada de descanso se transformó en un entrenamiento vespertino marcado por la tensión y el reclamo de la dirigencia. Y finalmente, hubo cónclave encabezado por Román
Al finalizar los trabajos de recuperación y las tareas intensas para quienes no sumaron minutos, Riquelme tomó la palabra, según se conoció este lunes. El presidente citó al cuerpo técnico y al núcleo de referentes —encabezado por Leandro Paredes, Agustín Marchesín y Miguel Merentiel— para desglosar lo ocurrido en el Amalfitani.
En este sentido, el dirigente hizo hincapié en la falta de respuestas futbolísticas, una tendencia que el equipo arrastra cada vez que sale de la Bombonera. Esta «intervención» ya es una marca registrada de la gestión, aunque es la primera vez que ocurre con este cuerpo ténico.
La última vez que Román bajó al vestuario de esta forma fue a mediados de 2025, durante la peor racha histórica del club sin victorias, cuando todavía se encontraba Miguel Russo como entrenador del «Xeneize».
