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La enfermedad de los ojos que puede alertar sobre un problema de tiroides

Ojos inflamados, visión doble y cambios en la mirada pueden ser señales de una afección poco conocida.   

Una enfermedad vinculada con la glándula tiroides puede empezar con síntomas leves en los ojos y confundirse con cuadros más frecuentes, como una conjuntivitis. Especialistas argentinos advierten que la consulta temprana es clave para evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida.

Empieza, muchas veces, con señales que parecen menores: párpados hinchados, ojos colorados, molestias al mirar o una sensación parecida a la irritación ocular. Pero detrás de esos síntomas puede haber algo más que una conjuntivitis. La enfermedad ocular tiroidea (EOT) es una afección relacionada con alteraciones de la glándula tiroides y, aunque es poco conocida por el público general, puede tener un impacto importante en la visión, el ánimo y la vida cotidiana.

El Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) busca darle mayor visibilidad a este cuadro, que es considerado el más frecuente entre las enfermedades que afectan la órbita, es decir, la zona donde se alojan los ojos. En la Argentina no hay cifras oficiales, pero los especialistas señalan que se trata de una condición presente tanto en el país como en el resto del mundo.

“La EOT ataca a pacientes en diferentes momentos de la enfermedad de la glándula tiroides, pudiendo ser en el período de hipertiroidismo, hipotiroidismo y raramente cuando aún son eutiroideos y la enfermedad ocular se manifiesta meses previos a la glandular”, explicó el presidente del CAO, Roberto Ebner, especialista en Neurooftalmología.

En otras palabras, puede aparecer cuando la tiroides funciona de más, cuando funciona de menos o incluso antes de que exista un diagnóstico claro sobre la glándula.

Cuando los ojos dan una señal que no conviene minimizar

Los síntomas pueden variar de una persona a otra. Algunas presentan ojos rojos, inflamación en los párpados, dolor o sensación de presión. En otros casos, los ojos parecen más salidos, aparece visión doble o dificultad para moverlos con normalidad.

“Los trastornos son múltiples: inflamación conjuntival, sufrimiento corneal por exposición y dolor, inflamación de los párpados —esto confunde inicialmente con una conjuntivitis— y continúa con exoftalmia, retracción de los párpados superiores y eventualmente afección de los movimientos oculares con diplopía”, detalló Ebner.

La exoftalmia es el término médico que se usa cuando los ojos se ven empujados hacia adelante. La diplopía, en tanto, es la visión doble. Son palabras técnicas, pero describen situaciones muy concretas que pueden interferir con tareas simples: leer, manejar, trabajar frente a una pantalla o sostener una conversación sin incomodidad.

En los cuadros más graves, la visión puede verse comprometida. “Raramente puede presentarse disminución visual, que es un signo muy grave de esta enfermedad”, advirtió el especialista.