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Investigan si policías liberaron a detenidos para robar un Pago Fácil y devolverlos a sus celdas

Un brutal asalto con torturas a un empleado terminó con la sustracción de más de 5 millones de pesos. La Justicia y la propia fuerza policial realizan allanamientos para determinar la presunta connivencia de dos efectivos de la Unidad Regional Quinta.

Un hecho de extrema gravedad institucional y delictiva sacude a la ciudad de Santo Tomé. La Justicia y las áreas de investigación interna de la Policía de Corrientes investigan a dos efectivos pertenecientes a la Unidad Regional Quinta, bajo la sospecha de haber facilitado la salida temporal de dos presos para que cometieran un violento asalto a un Pago Fácil y posteriormente permitirles regresar a sus celdas.

El caso, que se encuentra bajo secreto y con allanamientos en curso, está vinculado al robo perpetrado semanas atrás en una conocida agencia de cobros de la zona céntrica. Según las pesquisas iniciales, los investigadores avanzan sobre pistas firmes que señalan la complicidad de los uniformados con los autores materiales del hecho.

Un atroz asalto con torturas

El golpe delictivo se produjo durante la madrugada, cuando tres delincuentes armados y encapuchados ingresaron a la vivienda de los propietarios del Pago Fácil —quienes se encontraban de viaje— tras saltar un muro perimetral y forzar la entrada. En el lugar redujeron al encargado, a quien ataron a una silla, golpearon y amenazaron brutalmente. En el punto más dramático del ataque, los asaltantes utilizaron una amoladora para amenazar con cortarle una mano si no entregaba las llaves del comercio.

Tras obtener una primera llave, dos de los delincuentes fueron al local céntrico mientras el tercero custodiaba al rehén. Al no poder acceder a todas las dependencias del negocio, retornaron a la casa y volvieron a torturar al empleado para sacarle los accesos restantes. Finalmente, se alzaron con un botín estimado en más de 5 millones de pesos.

Para la huida, dos de los asaltantes utilizaron un automóvil gris —actualmente bajo peritaje—, mientras que el delincuente que custodiaba la vivienda escapó robándole la motocicleta a la propia víctima.

Irregularidades y sospecha policial

Al grave episodio de violencia se suma el malestar de los damnificados, quienes manifestaron públicamente haber tenido serias dificultades para radicar la denuncia formal en la Comisaría Segunda de Santo Tomé.

Las actuaciones judiciales continúan a cargo del fiscal de instrucción local, mientras se aguardan confirmaciones oficiales sobre la situación procesal de los efectivos involucrados en las próximas horas.