Hoy se conmemora la creación de la , una institución que le dio identidad y jerarquía a una profesión que forma parte de la vida cotidiana de millones de argentinos.
Vivimos en una época en la que cualquiera puede tener un micrófono, una cámara o una cuenta en redes. Y está bien que así sea. La tecnología democratizó la posibilidad de expresarse. Pero comunicar sigue siendo mucho más que hablar.
Ser locutor es asumir una responsabilidad: la de informar, acompañar, emocionar y, muchas veces, ser parte de la vida de personas que ni siquiera conocemos.
A lo largo de los años cambió la radio, cambió la televisión y cambiaron las plataformas. Lo que no cambió es la importancia de una palabra dicha con respeto, de una voz que genera confianza y de la capacidad de llegar al otro.
Y en lo personal, cada vez que me siento frente a un micrófono, sigo sintiendo el mismo compromiso y la misma pasión del primer día. Porque esta profesión me dio mucho más que un trabajo: me dio la posibilidad de acompañar, de contar historias y de formar parte de la vida de tanta gente.
Por eso, en este Día del Locutor, mi abrazo y mi reconocimiento para todos los colegas que honran esta hermosa profesión y para quienes, del otro lado, siguen eligiendo escucharnos.
Feliz Día del Locutor.
Por Alejandro Flores (locutor y periodista)
