Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales advirtió que Washington necesitará hasta cinco años para reconstruir parte de su arsenal militar tras la ofensiva en Medio Oriente. El escenario reavivó las alertas sobre la capacidad de respuesta estadounidense ante una eventual escalada con Beijing.
Estados Unidos enfrenta un nuevo desafío militar tras el desgaste de armamento estratégico utilizado durante la guerra contra Irán. Según un informe difundido por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), el Pentágono podría tardar varios años en reponer parte de las reservas de misiles más utilizadas en el conflicto, una situación que encendió las alarmas sobre la preparación militar estadounidense frente a China.
El análisis sostiene que los inventarios de misiles Tomahawk, interceptores Patriot y sistemas THAAD quedaron fuertemente afectados luego de meses de operaciones en Medio Oriente. Se trata de tres piezas centrales de la estrategia militar de Washington tanto para ataques de largo alcance como para defensa aérea.
“El problema hoy no es el dinero; es el tiempo”, advirtió el informe del CSIS, que remarcó que la reconstrucción de las reservas llevará “varios años”.
La situación genera preocupación en el Pentágono porque China mantiene como objetivo fortalecer su capacidad militar para una eventual ofensiva sobre Taiwán. Aunque expertos consideran que Beijing no fijó una fecha definitiva para una posible acción militar, las tensiones crecieron en las últimas semanas tras nuevas advertencias del presidente chino, Xi Jinping.
Qué armamento perdió Estados Unidos en la guerra con Irán
El informe señala que Estados Unidos utilizó más de 1.000 misiles Tomahawk durante la guerra con Irán. Ese tipo de armamento permite atacar objetivos a gran distancia y es considerado clave para cualquier enfrentamiento en el Pacífico.
Según las estimaciones del CSIS, recuperar completamente el stock previo al conflicto podría demorar hasta 2030.
A eso se suma el desgaste de los sistemas defensivos Patriot y THAAD, empleados para interceptar drones y misiles iraníes. Reponer cerca de 290 interceptores THAAD demandaría hasta finales de 2029, mientras que reemplazar más de 1.000 interceptores Patriot tomaría varios años más.
