Las nuevas exigencias de Washington a Teherán enfriaron la expectativa de un acuerdo inminente.
Estados Unidos e Irán anunciaron este lunes una serie de ataques recíprocos, un nuevo golpe al alto el fuego cuando se tambalean las negociaciones para poner fin a la guerra en Medio Oriente.
Medios estadounidenses informaron el fin de semana de nuevas exigencias de Washington a Teherán, que enfriaron la expectativa de un acuerdo inminente, alimentado por el propio presidente Donald Trump.
Y mientras Israel amplía su ofensiva en Líbano, el ejército estadounidense anunció que lanzó el sábado y domingo una nueva ola de ataques «defensivos» en el sur de Irán, la tercera en poco más de una semana.
Los bombardeos tuvieron como objetivo sistemas de radar y de control de drones en la ciudad de Goruk y la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, precisó en X el Mando Central de Estados Unidos en Medio Oriente (CENTCOM).
Las operaciones fueron efectuadas «en respuesta a las acciones agresivas de Irán, que destruyó un dron MQ-1 estadounidense que operaba en aguas internacionales», agregó la fuente.
«Estados Unidos también está violando el alto el fuego, incluso esta mañana», declaró el lunes el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaron que habían atacado una base utilizada por las fuerzas estadounidenses para bombardear el territorio iraní.
El comunicado del ejército ideológico, divulgado por medios estatales, no precisó la ubicación de la base, pero el ejército de Kuwait indicó que su defensa aérea interceptó misiles y drones «hostiles», atribuyendo esos ataques a Irán.
El Ministerio de Exteriores kuwaití indicó después que «considera a Irán plenamente responsable de estos ataques abyectos».
– Más firmeza –
La guerra estalló el 28 de febrero por la ofensiva israeloestadounidense. El conflicto ha provocado miles de muertos y sacude la economía mundial, con un fuerte aumento en los precios del petróleo.
