Matías Agoltti, Arturo Costilla y Yohans Tolke presentaron su Trabajo Final de Graduación en la Facultad de Ingeniería de la UNNE. El equipo opera sobre lagunas de baja corriente, extrae la vegetación de forma continua y puede trasladarse por ruta sin requisitos fuera de lo habitual. Sus autores sostienen que cubre un vacío que ni los equipos importados ni las herramientas artesanales de la región podían resolver.
El camalote —conocido científicamente como Eichhornia crassipes y originario de la cuenca del Amazonas— se reproduce con rapidez y forma capas densas sobre el agua que alteran el equilibrio de los ecosistemas acuáticos. Además de afectar la navegación, su presencia masiva reduce la biodiversidad y tapa las bocas de ingreso que llevan agua a los sistemas de riego, al consumo doméstico y a las plantas que generan electricidad.
En la región del NEA, el problema no encuentra respuesta con las herramientas disponibles. Los equipos que se ofrecen en el mercado internacional son máquinas de gran tamaño que no pueden entrar a las lagunas de la zona, sumado a que su costo de compra y mantenimiento está fuera del alcance de los municipios y organismos locales.
En consecuencia, al no contar con equipamiento adecuado se han usado hasta ahora en la región —retroexcavadoras operando desde la costa o embarcaciones con herramientas de corte de baja complejidad— que generan más problemas de los que resuelven: dispersan fragmentos de planta que luego vuelven a crecer, deterioran las márgenes de los ríos y representan riesgos para quienes las operan, sin lograr un saneamiento duradero.
Frente a ese panorama, tres estudiantes de Ingeniería Electromecánica de la Universidad Nacional del Nordeste, presentaron y defendieron como Trabajo Final de Graduación una “Máquina Recolectora de Camalotes. Diseño y Desarrollo optimizado para la Región NEA”.
Los autores son Matías Agoltti; Arturo Costilla y Yohans Tolke, quienes lograron diseñar un equipo capaz de extraer esa vegetación del agua de manera continua, sin dispersarla ni dañar los bordes de los cuerpos de agua. El trabajo, estuvo dirigido por los ingenieros José Leandro Basterra, Germán Edgardo Camprubí y Marcelo Fabián Larrea, docentes de la Facultad de Ingeniería de la UNNE.
La exposición y defensa de un Proyecto Final, es una instancia obligatoria que los estudiantes de la Facultad de Ingeniería -en cualquiera de sus ramas- deben cumplir para poder graduarse. Los proyectos innovadores o que den solución a un problema concreto de la sociedad son propuestos en el ámbito académico, pero no necesariamente ejecutados posteriormente.
El informe presentado y defendido por los autores, cuenta con más de 113 páginas en las que detallan con dibujos el diseño de los distintos componentes de la máquina; el cálculo y funcionamiento de cada sistema; flotabilidad, cálculo de desbalance; Plan de Mantenimiento; Técnicas de Ajustes y Tolerancias, entre otros aspectos.
Funciones. El equipo diseñado por Agoltti, Costilla y Tolke opera sobre la superficie de lagunas y espejos de agua donde la corriente es baja. Está montado sobre dos flotadores que le dan estabilidad, y sobre ellos descansa una estructura que sostiene todos los componentes de trabajo.
La operación se desarrolla en tres pasos encadenados. Primero, una cinta con cuchillas recorre la superficie del agua, corta la vegetación y la levanta hacia el interior de la máquina. Luego, ese material pasa a un compartimento donde se acumula. Finalmente, una segunda cinta se encarga de descargar todo lo recolectado fuera del agua. El movimiento de cada uno de esos mecanismos está controlado por un sistema que usa líquido a presión para transmitir fuerza, lo que permite regular con precisión la velocidad y la potencia en cada etapa del trabajo.
