La NASA confirmó que la cápsula Orion pudo entrar nuevamente a la capa atmosférica, aunque continúan incomunicados por el plasma alrededor de la nave espacial.
Los astronautas estadounidenses Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, junto con su compañero canadiense Jeremy Hansen, amerizaron frente a la costa de California el viernes tras un viaje de ida y vuelta de diez días alrededor de la Luna.
Su nave espacial Orion atravesó la atmósfera terrestre a más de 38.000 km/h, con temperaturas superiores a los 2.700 grados Celsius generadas por la fricción, y amerizó sin problemas en el océano Pacífico, gracias a grandes paracaídas.
«Houston, aquí Integrity (apodo de la nave, ndlr). Los recibimos fuerte y claro», anunció el comandante Wiseman tras superar la fase más peligrosa de la entrada en la atmósfera, a más de 38.000 kilómetros por horas. «Qué viaje. Estamos estables», agregó, e informó un código «green» para los cuatro miembros de la tripulación, que significa que estaban en buenas condiciones.
Tras despegar desde Florida el 1 de abril, los estadounidenses Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, junto con el canadiense Jeremy Hansen, se aventuraron más lejos en el espacio que ningún ser humano antes. Regresaron con cientos de gigabytes de datos del primer viaje lunar desde la última misión Apolo en 1972.
Su cápsula Orion realizó un amerizaje suave, a 30 kilómetros por hora, en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, gracias a enormes paracaídas, a las 17:07 hora local (00:07 GMT del sábado), exactamente como lo había planeado la agencia espacial estadounidense.
La Armada de Estados Unidos los recuperó de la cápsula que flotaba en el océano, siguiendo un protocolo que no ha cambiado desde la misión de Neil Armstrong.
Este regreso de los tripulantes representa un alivio para las familias de los astronautas y constituye un éxito innegable para la NASA tras decenas de miles de millones de dólares, años de retrasos y muchas dudas sobre la conveniencia de relanzar el programa lunar.
