Esta madrugada una madre irrumpió desesperada a la guardia de la Comisaría Octava, en sus brazos cargada a su pequeño de tres años quien a simple vista presentaba signos de asfixia.
Según el relato de los padres, el niño habría ingerido un alimento con el cual se habría atragantado, inmediatamente el agente Victor Montenegro procedió a realizarle maniobras de RCP al pequeño quien poco a poco comenzó a reaccionar.
Cabe señalar que los uniformados trasladaron de urgencia al niño hacia el Hospital Perrando para una atención especializada.
En el lugar la Dra. Pua diagnosticó » AHOGAMIENTO POR ELEMENTO EXTRAÑO» y enfatizó en que el menor no presentaba riesgo de vida.
Es destacable la labor del efectivo policial que reanimó a Jonás sin dudar y demostró su calidad humana y de servicio al intervenir y salvarle la vida.
