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La mora golpea con más fuerza a las microempresas

La morosidad en microempresas y pymes es muy superior a la de grandes compañías, comprometiendo la actividad en sectores clave y miles de puestos de trabajo en todo el país.

Un relevamiento de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) revela que las micro y pequeñas empresas enfrentan niveles de morosidad muy superiores a los de las grandes compañías.

La presión financiera compromete la cadena de pagos, la continuidad de los emprendimientos y miles de puestos de trabajo en todo el país, según el módulo para empresas del Mapa de la Deuda de APYME.

De acuerdo a ese informe, la morosidad por monto en las microempresas trepa al 17,73%, casi cinco veces más que en las firmas de mayor tamaño, donde apenas llega al 3,74%.

En efecto, la tasa de mora general de las empresas se ubica en 4,13%, pero ese promedio es engañoso: las grandes compañías concentran el 90,3% del crédito total del país (unos $74,01 billones), por lo que su bajo nivel de atraso “tira para abajo” el indicador global.

“El promedio general del 4% da una falsa sensación de normalidad porque las grandes empresas concentran nueve de cada diez pesos y tienen menores montos en mora”, advierten desde APYME, añadiendo que cuando una pyme no puede sostener sus deudas y cierra, “se destruyen fuentes de trabajo reales en todo el territorio nacional”.

Empresas en situación irregular

Si se observa la cantidad de firmas en situación irregular, las pequeñas empresas también muestran las mayores dificultades. Entre las microempresas endeudadas, el 13,83% está en mora; entre las pequeñas, el 12,07%.

La tensión financiera se extiende a los trabajadores independientes: monotributistas y autónomos registran una mora del 11,67% en montos y del 15,16% en cantidad de deudores, más de 645.000 personas.

La radiografía del endeudamiento confirma que la crisis golpea con mayor fuerza a quienes sostienen la base del empleo y la producción en la Argentina. En tanto, la cadena de pagos está bajo presión y la recuperación, lejos de consolidarse, enfrenta obstáculos crecientes.