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Adorni, 77 páginas para decir: “eran los bitcoins, señor juez”

Bueno… apareció la explicación patrimonial de Manuel Adorni. 77 páginas para responder 20 puntos que le planteó el fiscal.
Setenta y siete páginas.
Hay gente que escribió una novela, tuvo hijos, se divorció y vendió la casa con menos documentación.
Pero Adorni tenía una carta fuerte bajo la manga: Bitcoin.
Según su defensa, buena parte de los dólares cuestionados provendría de la liquidación de ocho billeteras de criptomonedas utilizadas entre 2014 y 2018, antes de que fuera funcionario. El cálculo presentado habla de US$591.544,61.
¡Casi 600 lucas en Bitcoin!
Mientras algunos en 2015 comprábamos una pizza con tarjeta y después mirábamos el resumen con miedo, aparentemente había gente comprando criptomonedas.
El problema es que la explicación viene con una particularidad fascinante: las billeteras no estaban a nombre de Adorni. Su defensa sostiene que puede acreditar que eran suyas mediante las claves privadas.
O sea, la plata estaba en una billetera que no decía “Manuel Adorni”.
Pero él dice: “La contraseña la tengo yo”.
Es como encontrar una caja fuerte sin nombre y decir:
—¿Es suya?
—No sé.
—¿Tiene la combinación?
—Sí.
—Ah… bueno, pase.
Y después aparece la casa de Indio Cuá.
La investigación había considerado una cifra de US$245.000 para las refacciones. La defensa dice: “No, señor juez. Fueron US$175.000”.
¡Una diferencia de 70 mil dólares!
En cualquier familia argentina eso no es una diferencia.
Eso es:
—¿Cuánto salió la reforma?
—Una cosita…
—¿Cuánto?
—Setenta mil dólares menos de lo que pensabas.
—Ah bueno, entonces poné otro baño.
Y la explicación patrimonial sigue: dólares en efectivo, propiedades, vehículos, viajes, préstamos, herencias, declaraciones juradas rectificadas…
Una vida económica que necesita 77 páginas para ser explicada y un escribano para encontrar dónde empieza.
Ahora, cuidado: que Adorni haya presentado la explicación no significa que la Justicia ya haya dado por acreditado todo lo que dice su defensa. Eso tendrá que analizarlo la fiscalía y el juez con la documentación presentada.
Porque una cosa es decir:
“Tengo una explicación.”
Y otra bastante distinta es:
“La explicación quedó demostrada.”
Y ahí está la película.
Por ahora tenemos Bitcoin, ocho billeteras, casi 600 mil dólares, efectivo, una casa que costó 70 mil dólares menos de lo que se había señalado y 77 páginas de descargo.
Yo solamente tengo una pregunta:
¿Dónde estaba este hombre cuando nosotros necesitábamos que nos explicara cómo comprar Bitcoin en 2014?
Porque capaz hoy no estaríamos discutiendo el patrimonio de Adorni.
Estaríamos todos contando las criptomonedas.

Por Alejandro Flores