La leche humana donada es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la mejor alternativa cuando un bebé no puede recibir leche de su propia madre y su utilización en unidades de neonatología reduce infecciones graves, disminuye el riesgo de enterocolitis necrotizante -una de las complicaciones más severas en bebés prematuros-, mejora la tolerancia digestiva y favorece una recuperación más rápida, acortando, incluso, el tiempo de internación.
Este martes se conmemoró el Día Mundial de la Donación de Leche Humana, una fecha impulsada a partir de la Carta de Brasilia firmada en 2005, que reconoce la promoción de la lactancia y la donación de leche humana para reducir la mortalidad infantil y garantizar una alimentación segura para los recién nacidos más vulnerables y este año el lema es “Donación de leche humana: solidaridad que nutre, vida que crece”, una consigna que pone en valor el compromiso colectivo con la salud, la nutrición y el cuidado de bebés prematuros y de bajo peso.
Según un informe, en el país funcionan actualmente diez bancos de leche humana y al menos seis provincias avanzan en la creación de nuevos espacios. En este contexto, especialistas remarcan que fortalecer una red federal de bancos de leche humana es clave para mejorar la sobrevida y la calidad de atención de bebés prematuros y de bajo peso al nacer.
“La posibilidad de donar leche existe en aquellos lugares donde hay bancos de leche humana y allí las mamás que están amamantando y cuyos bebés están sanos pueden regalarle leche a otro bebé prematuro y a su familia. Es literalmente salvarle la vida, protegerlo de secuelas y hacer que su estancia en neonatología sea lo más breve posible”, señala Martín Sapag, presidente de la Asociación de Bancos de Leche Humana de Argentina (ABLHAr).
Actualmente, la Asociación trabaja para fortalecer una red nacional articulada entre provincias, hospitales y equipos de salud. Además de acompañar la creación y consolidación de bancos de leche humana en distintas jurisdicciones, impulsa instancias de capacitación, protocolos comunes, cooperación técnica y estrategias de promoción de la lactancia y la donación.
“Hay varias provincias como San Luis, San Juan, Santiago del Estero, La Pampa, Jujuy, Salta y también la ciudad de Mar del Plata que están trabajando para poner en marcha nuevos bancos, al mismo tiempo que la provincia de Buenos Aires busca fortalecer los existentes”, explica Sapag.
