La irregularidad en el pago de los créditos y servicios de los hogares se cuadruplicó en el último año y trepa a 30% en algunas entidades no bancarias. El atraso afecta especialmente a sectores menos regulados con normas prudenciales
Durante el último año, los créditos a las familias registraron un fuerte incremento en los niveles de morosidad. Los datos disponibles muestran que el porcentaje de préstamos en situación irregular para personas físicas pasó de 2,67% en enero de 2025 a 10,6% doce meses después, alcanzando el valor más elevado en casi 20 años. Hacia adentro del fenómeno de la irregularidad, destaca el incumplimiento en los préstamos personales, que se encuentra en los niveles más altos de la última década y media.
El más reciente Informe de Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) revela quela mora en el financiamiento al sector privado se ubicó en 6,4% en enero, lo que implica un aumento de 0,8 puntos porcentuales (pp) respecto a diciembre anterior y de 4,77 pp frente al mismo mes de 2025. Todas las entidades financieras reflejaron este deterioro, aunque el impacto fue mayor en los créditos a familias, donde la suba mensual alcanzó 1,3 pp.
Entre los préstamos personales, el nivel de incumplimiento llegó a 13,2% en enero, con una suba mensual de 2,2 puntos porcentuales. Los créditos hipotecarios mostraron una mora de 1,3%, con un avance de 0,1 pp. Las líneas prendarias llegaron a 6,3%, con un alza de 0,5 pp en el mes, y el financiamiento mediante tarjetas de crédito trepó a 11%, 1,7 puntos porcentuales más respecto a diciembre anterior.
Todos los segmentos de crédito experimentaron sus mayores tasas de morosidad al inicio de 2026. Los registros anteriores muestran aumentos significativos en 2019 y 2021, aunque en valores significativamente menores. El salto reciente en los niveles de irregularidad marca un récord desde, al menos, 2004.
Según estimaciones de la consultora 1816 en base a datos del Central de Deudores (Cendeu) del BCRA, en el sector bancario, la proporción de familias con atrasos en sus pagos aumentó de 10,6% en enero a 11,2% en febrero. A modo comparativo, la morosidad de las empresas se elevó de 2,8% a 2,9%, mientras que el indicador para todo el sector privado pasó de 6,4% a 6,7%. Estos registros anticipan los resultados que el Banco Central difundirá oficialmente a fin de mes. Así, los atrasos de los hogares con los bancos crecieron por decimosexta vez consecutiva y marcan el nivel más alto en más de veinte años.
El ministro de Economía, Luis Caputo, abordó la problemática del endeudamiento de los hogares. Bajo su perspectiva, es clave “seguir bajando la inflación, que bajen las tasas y que los bancos den plazos para que la gente se vaya acomodando”. Además, atribuyó la situación de la mora a factores políticos de la última elección legislativa: “Esto es un coletazo del ataque político del año pasado: las tasas subieron fuertemente y algunas personas tienen y tuvieron dificultades. Eso se va a ir acomodando. No es problemático a futuro”.
Los economistas de LCG consideraron que el aumento de la morosidad en los créditos otorgados a las familias se explica por las tasas de interés activas altas y el estancamiento de los salarios. A eso se suma que, actualmente, la tasa de interés real se mantiene por encima de la inflación, por lo que las deudas no pierden valor con el tiempo.
Evolución y diferencias en los índices de morosidad
El deterioro también se observó en el financiamiento a empresas, aunque en menor medida: la tasa de irregularidad llegó a 2,8% en enero, con un aumento de 0,3 puntos porcentuales respecto al mes anterior y de 2 pp en la comparación interanual.
En cuanto a las previsiones del sistema financiero, representaron el 89,2% de la cartera irregular, con una baja de 4,1 pp respecto al mes previo. El total de reservas para contingencias equivalió al 5,7% del financiamiento al sector privado, con incrementos de 0,5 pp mensuales y 3 puntos porcentuales en comparación con un año antes.
Infobae
