En apenas 10 minutos, Israel lanzó ayer el mayor bombardeo en tres años sobre Líbano. «Nuestros dedos permanecen en el gatillo, Irán nunca abandonará a sus hermanos», sentenció el presidente iraní.
El canciller alemán, Friedrich Merz, advirtió este jueves que la continuidad de la avanzada militar de Israel en el Líbano podría poner en peligro las conversaciones de paz previstas entre Estados Unidos e Irán. “Vemos la situación en el sur de Líbano con especial preocupación. La severidad con la que Israel libra la guerra allí podría provocar el fracaso del proceso de paz en su conjunto, y eso no debe permitirse”, afirmó Merz.
Asimismo, Merz aseguró que Alemania reanudó las conversaciones con Irán tras el frágil acuerdo alcanzado entre Teherán y el gobierno de los Estados Unidos encabezado por Donald Trump, que podría conducir a negociaciones de paz.
“Tras un largo periodo de silencio, para el que teníamos razones de peso, como gobierno estamos retomando las conversaciones con Teherán”, informó Merz a la prensa, y agregó que esto se está haciendo “en coordinación con Estados Unidos” y sus “socios europeos”.
En medio de la escalada que lanzó Israel sobre el sur del Líbano con el mayor bombardeo en los últimos tres años, Irán cerró nuevamente el estrecho de Ormuz y pone en entredicho la más que frágil tregua por 15 días anunciada por Washington y Teherán hace apenas 48 horas. La amenaza iraní obligó a retroceder a los buques que intentaban pasar hoy por allí, según infirmó la agencia oficial iraní Press TV, en tanto la Guardia Revolucionaria Iraní instó este jueves a «todos los buques que tengan previsto transitar por el estrecho de Ormuz» a que sigan «rutas alternativas», una de entrada y otra de salida esbozadas por su propia Armada, para así evitar posibles minas antibuque en la zona principal.
La agencia de noticias semioficial iraní Fars informó que el movimiento de buques petroleros a través del estrecho de Ormuz se había detenido de forma simultánea con la andanada de ataques israelíes sobre el sur de Líbano.
